El satélite universitario UAMSAT-B fue puesto en órbita

Miércoles, 25 Enero 2017 19:10
El satélite universitario UNAMSAT -B se encuentra en órbita Con este proyecto México ingresa al grupo de potencias mundiales en tecnología espacial, y esta casa de estudios se convierte en una de las primeras instituciones de educación superior del planeta en contar con un instrumento científico de este tipo.

satelite2Con el microsatélite universitario en el espacio se consolida el esfuerzo de seis años de trabajo de investigadores y estudiantes y se cumple una de las metas de la Universidad Nacional: promover el desarrollo de tecnología de punta en nuestro país y la formación de recursos humanos en el área espacial.

Desde Plesetks

El 5 de septiembre a las 7:48 horas, tiempo de México, desde el cosmódromo de Plesetks, despegó el cohete Cosmos Polyot, portador del satélite universitario. Según un comunicado de la agencia de noticias Notimex, la nave militar rusa partió de la plataforma de lanzamiento 132 del cosmódromo ubicado a 900 kilómetros de Moscú, en la región norteña de Arjanguelsk.

Casi nueve horas después del despegue, el doctor Gianfranco Bisiacchi, director del Programa Universitario de Investigación y Desarrollo Espacial (PUIDE), informó del éxito del lanzamiento desde la misma base de Plesetks. Antes fue imposible tener contacto debido a las normas de seguridad del cosmódromo.

El doctor Bisiacchi también señaló que el microsatélite universitario ya se encuentra transmitiendo señales, mismas que han sido captadas por los sistemas de comunicación del cosmódromo ruso, en donde el equipo de científicos permanece monitoreándolas.

Cabe señalar que el UNAMSAT-B es el primero de los microsatélites que experimentará en fenómenos astronómicos. Según especialistas rusos las órbitas del satélite mexicano son: la máxima —apogeo— de mil 23 kilómetros y la mínima —perigeo— de 988 kilómetros, y cada vuelta al globo terráqueo durará 1 04.9 minutos.

A 18 meses del lanzamiento malogrado del primer satélite universitario UNAMSAT-l (marzo de 1995), cuando el cohete portador del microsatélite falló al no alcanzar la órbita deseada, destruyéndose junto con otro de manufactura israelí, los investigadores universitarios son precursores de la manufactura de microsatélites en México.

El exitoso lanzamiento se consiguió gracias al programa de cooperación científica, tecnológica y espacial entre Rusia y México denominado Rumex.

En opinión del rector José Sarukhán "es satisfactorio contar con este satélite en funcionamiento y operando adecuadamente; sin embargo, lo más importante del hecho es que contamos con una base de recursos humanos, de jóvenes investigadores, entrenados en construcción de satélites, lo cual se debe potenciar para realmente tener capacidad creciente en áreas de tecnología avanzada.”

"Además de las ventajas científicas que representa este primer artefacto mexicano, la experiencia que ha generado y el potencial que representa; para nuestro futuro desarrollo espacial, es de particular importancia para la UNAM, pues permitirá contribuir a crear nuevos programas conjuntos de investigación espacial entre México y Rusia.”

Breve Historia

De acuerdo con la página electrónica del PUIDE en Internet, el programa espacial de la UNAM surgió ante la necesidad de que México se integrará al desarrollo de tecnología espacial y a la formación de personal capaz de enfrentar los retos de esta rama tecnológica. Para lograr esta tarea, se concibió el proyecto UNAMSAT —un micro-satélite cúbico de 23 centímetros por cada lado con capacidades de comunicaciones digitales similares a un BBS (Bulletin Broadcasting Service)— y un experimento científico, que consiste en medir la velocidad con que entran los meteoritos a la atmósfera terrestre.

Se considera un microsatélite a todo aquel que pese menos de 50 kilogramos, razón por la cual el UNAMSAT -B, proyecto a cargo del ingeniero David Liberman, con sus 10.7 kilos de peso, se encuentra en esta clasificación.

En la actualidad, el uso y desarrollo de este tipo de satélites es atractivo por su bajo costo de lanzamiento, comparado con los de mayor tamaño. Aquellos, normalmente viajan como carga secundaria, pagando únicamente una fracción del lanzamiento. También el costo de desarrollo es menor, igual que el tiempo de construcción.

Para cristalizar el proyecto UNAMSAT -1, se contó con la ayuda de AMSAT (Radio Amateur Satellite Corporation) por medio de un paquete de tecnología abierta; posteriormente la compañía AT&T donó cien mil dólares para financiar la construcción del segundo satélite, las pruebas preliminares y el costo del acoplamiento del cohete. A la UNAM, por su parte, dado el éxito del lanzamiento, le correspondió aportar la cantidad de 120 mil dólares.

Entre las aplicaciones que se han dado a este tipo de satélites destaca la de comunicaciones digitales, usando packet radio (paquetes de datos transmitidos por radio) ya que pueden recibir, almacenar y enviar datos digitales.

Medirá Fenómenos Atmosféricos

Una de las misiones del UNAMSAT-B es determinar la velocidad de los meteoritos que entran en contacto con la atmósfera dé la Tierra; además de colectar datos desde sensores colocados en puntos estratégicos en volcanes y en el mar.

EI UNAMSAT-B posee un tipo de radar que emite un pulso de radiofrecuencia y recibe los ecos que rebotan en las estelas ionizadas producidas por los meteoritos que vuelan dentro de la atmósfera. Así se podrá saber cuántos meteoritos entran a la atmósfera por día, semana o mes, y si provienen del interior del sistema solar o de fuera de él, de acuerdo con su velocidad.

Diseño y Construcción

En la construcción del satélite participaron estudiantes de la Facultad de Ingeniería de diversas especialidades, bajo la dirección del ingeniero David Liberman.

La estructura satelital se forma por cinco chasises de aluminio con un tratamiento de conversión química para mejorar su conductividad térmica y eléctrica.

El UNAMSAT-B contiene dos transmisores de telemetría con transmisión BPSK a 1200 baudios usando un protocolo AX.25 en Ultra Alta Frecuencia de 437 MHz. Contiene además una computadora con un microprocesador V 40deNEC, endurecido a la radiación; un banco de memoria protegida tipo EDAC de 256 Kbytes y un banco de memoria tipo SRAM de 2 Mbytes para datos. El consumo energético promedio de esta computadora trabajando a pleno es de 1 watt.

Cuenta también con un módulo en el que se acumula, mediante baterías de níquel-cadmio, la energía recabada por los paneles solares. En este mismo módulo existe un circuito encargado de regular los voltajes en uso en el resto del satélite. El empleo de las baterías internas garantiza la operación aún cuando el satélite esté en eclipse.

Tiene un receptor digital de cuatro canales que permite la comunicación desde Tierra con propósitos de comando, de carga de software y de comando directo.

En el exterior, el satélite tiene un juego de antenas para la transmisión en UHF con polarización circular, una tipo dipolo canteado para la transmisión de pulsos y recepción de ecos y en la parte superior otra de ellas para recepción de telecomandos y software desde Tierra.

El cuerpo del satélite está forrado de celdas solares de arseniuro de galio cubiertas con un delgado cristal de cuarzo corno protección contra la erosión

Gaceta UNAM, 9 de septiembre de 1996

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